Neuromodulación NESA

La neuromodulación NESA es una tecnología no invasiva que utiliza microcorrientes eléctricas de muy baja intensidad para actuar sobre el sistema nervioso autónomo, implicado en la regulación de funciones como el descanso, la respuesta al estrés, el dolor, la actividad digestiva o determinados procesos de recuperación del organismo.
El tratamiento se realiza mediante unos dispositivos que se colocan principalmente en manos y pies, por lo que resulta cómodo, indoloro y no requiere agujas. Durante la sesión la persona permanece relajada mientras el equipo aplica diferentes programas en función del objetivo terapéutico.
En nuestro centro utilizamos NESA como herramienta complementaria dentro del tratamiento de fisioterapia, especialmente cuando consideramos que puede ser beneficioso trabajar sobre la regulación del sistema nervioso y no únicamente sobre el síntoma local.
Puede resultar de interés como complemento en personas con:
- Dolor persistente o crónico.
- Estrés y estados de elevada activación.
- Alteraciones del sueño y dificultad para conseguir un descanso reparador.
- Fatiga y dificultades de recuperación.
- Determinados trastornos funcionales relacionados con la regulación del sistema nervioso autónomo.
- Problemas de suelo pélvico en los que existe un componente de dolor, hipertonía o sensibilización.
- Recuperación física y deportiva.

Una de las cosas que más valoramos de esta tecnología es precisamente que nos permite ampliar el abordaje más allá de la zona donde aparece el síntoma. En determinados pacientes, trabajar la regulación del sistema nervioso puede formar parte de un tratamiento más global, combinado con terapia manual, ejercicio terapéutico u otras herramientas disponibles en el centro.
Como siempre, no seguimos un protocolo igual para todo el mundo. Valoramos cada caso para decidir si NESA puede aportar algo al tratamiento y cómo integrarla con el resto de herramientas que utilizamos.
¿Cómo abordamos un tratamiento con NESA en nuestro centro?
Antes de iniciar cualquier tratamiento con neuromodulación NESA realizamos una primera valoración individual de 45 minutos. Esta consulta nos permite determinar si la persona es realmente candidata a este tipo de neuromodulación y valorar qué objetivos queremos trabajar.
A partir de esta valoración establecemos qué programa y qué forma de aplicación pueden ser los más adecuados para ese paciente, dejando además un punto de partida que nos permita valorar posteriormente su evolución.
Normalmente preferimos iniciar el tratamiento de forma suave y observar cómo responde el organismo. No todas las personas responden igual, por lo que el tratamiento se va adaptando progresivamente según la evolución y los objetivos que vayamos consiguiendo.
Las sesiones de NESA tienen, por norma general, una duración aproximada de 60 minutos. En las primeras fases pueden realizarse varias sesiones por semana —en determinados casos dos o incluso tres— y posteriormente ir espaciándolas a medida que evoluciona el paciente y se van alcanzando los objetivos planteados.
Durante todo el proceso existe un seguimiento individualizado y una comunicación continua con Susana Rodríguez, responsable y experta en neuromodulación NESA en el centro, para decidir cómo debe evolucionar cada tratamiento.
Nuestro objetivo no es aplicar un número cerrado de sesiones ni seguir un protocolo idéntico para todo el mundo, sino adaptar NESA a cada persona, a su respuesta y a su evolución.
